jueves, 5 de enero de 2017

Euvolución - El Universo Femenino


– Hay dos clases de viajes energéticos a otros mundos -prosiguió-. Uno es cuando la conciencia levanta al cuerpo energético y lo lleva adonde fuere y el otro es cuando el brujo, con plena lucidez, decide usar la avenida de la conciencia para hacer el viaje. Tú has hecho la primera clase de viaje. Se requiere de una tremenda disciplina para hacer la segunda clase.

Después de un largo silencio, don Juan declaró que en la actividad de los brujos hay asuntos que requieren de un manejo muy delicado y experto. Tratar con la conciencia con un elemento abierto al cuerpo energético es el más importante, vital y peligroso de esos asuntos.

No tuve nada que comentar. Me puse ansioso de repente, pendiente de cada una de sus palabras.

– Por ti solo no tienes suficiente energía para llevar a cabo la última tarea de la tercera compuerta del ensueño -prosiguió- pero si te aúnas a Carol Tiggs, ustedes dos pueden ciertamente hacer lo que tengo en mente.

Hizo una pausa, aguijoneándome con su silencio para que le preguntara qué era lo que tenía en mente. Lo hice. Su risa únicamente aumentó lo siniestro de mi estado de ánimo.

– Quiero que rompas con los límites del mundo diario y que entres en otro usando la conciencia como un elemento energético -dijo-. Este romper límites y entrar en otro mundo es el equivalente a acechar a los acechadores. Usar la conciencia como un elemento del medio ambiente pasa por alto la influencia de los seres inorgánicos, pero deja el paso libre para usar su energía.

No quiso darme más informes para no influenciarme demasiado. Creía que cuanto menos supiera de antemano, mejor. No estuve de acuerdo, pero me aseguró que si algo inusitado sucedía, mi cuerpo energético era perfectamente capaz de tomar las riendas.

Del restaurante fuimos a la oficina del abogado. Don Juan concluyó rápidamente con sus negocios, y en cosa de nada, nos encontrábamos en un taxi en camino al aeropuerto. Don Juan me informó de que Carol Tiggs iba a llegar en un vuelo desde Los Ángeles, exclusivamente a ejecutar la última tarea de ensueño conmigo.

– El valle de México es un espléndido lugar para llevar a cabo la clase de brujería que ustedes dos necesitan –comentó-.

– Todavía no me dijo cuáles son los pasos exactos a seguir -dije.

No me contestó. No hablamos más, pero mientras esperábamos a que el avión aterrizara me explicó el procedimiento a seguir. Tenía que ir al cuarto de Carol Tiggs en el hotel Regis y después de entrar junto con ella en un estado de total silencio interior, teníamos que deslizarnos velozmente al ensueño, expresando en voz alta nuestro intento de ir al reino de los seres inorgánicos.

Lo interrumpí para recordarle que yo siempre había tenido que esperar a que apareciera un explorador, antes de que pudiera manifestar en voz alta mi intento de ir al mundo de los seres inorgánicos.

Don Juan se rio entre dientes y dijo:

– Tú y Carol Tiggs nunca han ensoñado juntos. Vas a descubrir lo que es un deleite. Las brujas no necesitan de ningún sostén. Ellas simplemente van a ese mundo cuando quieren; para ellas hay siempre un explorador listo.

Yo creía tener cierto grado de experiencia en el trato con los seres inorgánicos, y no podía creer que las brujas fueran capaces de hacer lo que él aseveraba. Cuando le mencioné mis dudas, don Juan respondió que yo no tenía experiencia acerca de lo que las brujas eran capaces de hacer.

– ¿Por qué crees que traje a Carol Tiggs conmigo cuando tuve que sacarte del mundo de los seres inorgánicos? -preguntó-. ¿Crees que lo hice porque es hermosa?

– ¿Por qué lo hizo, don Juan?

– Porque yo no lo podía hacer solo y para ella eso no fue nada. Tiene una afiliación natural con ese mundo.

– ¿Es ella un caso excepcional, don Juan?

– Las mujeres en general tienen una inclinación natural por ese reino, por supuesto que las brujas son las campeonas, pero Carol Tiggs es la mejor de las que yo he conocido. Como mujer nagual su energía es espléndida.

Creí haber sorprendido a don Juan en una seria contradicción. Me había dicho que los seres inorgánicos no estaban en lo absoluto interesados en las mujeres, y ahora afirmaba lo opuesto.

– No. No estoy afirmando lo opuesto -remarcó cuando le eché en cara su contradicción-. Te he dicho que los seres inorgánicos no persiguen a las mujeres, van únicamente tras los hombres, pero también te dije que los seres inorgánicos son femeninos, y que el universo entero parece ser femenino. Así que saca tus propias conclusiones.


El arte de ensoñar - Carlos Castaneda, 1994



Euvolución: Término inventado que significa evolucionar del mejor modo.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Punto Crítico - Boletín de Justicia



El Gran Jefe Blanco de Washington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Washington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras. Sigue...